viernes, 24 de mayo de 2013

LA MUSICA DE GIUSEPPE VERDI.

En una reciente conferencia a la que asistí sobre el bicentenario de dos grandes músicos de la historia, Richard Wagner y Giuseppe Verdi, me sugerio la posibilidad de hacer una entrada sobre música clásica sea dicho de paso la primera vez que lo hago,  con muchísima humildad y respeto puesto que mis conocimientos son muy limitados.

De los dos compositores he escogido Verdi, por varias razones, porque fue una persona y un músico integro, por su compromiso social con su patria, y porque Verdi es maravilloso musicalmente.

Giuseppe Fortunino Francesco Verdi nació en Le Roncole el 10 de octubre de 1813, hijo de Carlo Giuseppe Verdi y Luigia Uttini; la localidad era entonces parte del ducado de Parma (que a su vez formaba parte de Francia). Allí recibió sus primeras lecciones de música. Continúa sus estudios en Busseto, bajo la tutela de Ferdinando Provesi. Se convierte pronto en el organista de la iglesia de su pueblo. Intenta entrar en el conservatorio de la ciudad de Milán pero no lo consigue.
Se puede decir que sus primeros éxitos están relacionados con la situación política que se vivía en Italia. Aparte de su calidad artística, sus óperas servían además para exaltar el carácter nacionalista del pueblo italiano. Quizás el Va pensiero (coro de los esclavos de la ópera Nabucco) es uno de los coros más conocidos de Italia por esta razón Verdi triunfa por fin en Milán.
 
SCALA DE MILAN.
Tras un período de dificultades personales, con la muerte de su primera esposa y su hija, que contrasta con la creación de sus óperas más populares y queridas, Rigoletto, La Traviata e Il Trovatore.

Falleció en Milán, el 27 de enero de 1901, debido a un derrame cerebral. Dejó su fortuna para el establecimiento de una casa de reposo para músicos jubilados que llevaría su nombre: «Casa Verdi», en Milán, donde está enterrado. Su entierro suscitó gran conmoción popular y al paso del cortejo fúnebre el público entonó espontáneamente el coro de los esclavos de Nabucco ("Va pensiero sull'ali dorate").

Para hablar de un gran músico nada mejor que hacerlo a través de su música, por lo que os voy a dejar con cuatro fragmentos de sus grandes obras.

NABUCCO . Es una ópera de carácter bíblico, hecha por encargo, supuso un bálsamo para el atormentado Verdi que había tenido que superar la pérdida sucesiva de sus dos hijos y de su esposa. 
Para el pueblo italiano fue como el símbolo de la opresión que sufría bajo la dominación Austriaca  identificándose con los sufrimientos que el pueblo judío padece en la ópera. Nabucco y Verdi se convirtieron en figuras simbólicas del Risorgimento Italiano, el número estrella de esta ópera es el maravilloso coro "Va pensiero" en esta ocasión, en una representación del Metropolitan Opera House del año 2002, Dirige James Levine.

                                        

RIGOLETTO. Entramos en la famosa trilogía que se completa con Il Trovatore y la Traviata. Aquí el ser humano, con sus debilidades, fracasos, amores y sentimientos están en primer plano. El personaje principal, es un bufón de la corte, alguien que no merece un reconocimiento social, pero que tiene un gran amor por su hija a la que defiende hasta el extremo. Aquí el tenor no es el héroe, sino más bien, un individuo amoral y superficial, Plácido Domingo como Rodolfo da una impresionante interpretación de esta aria junto a Luisa Miller, con la direccion James Levine

                                        

LA TRAVIATA. La última de las óperas de la trilogía verdiana es estrenada en el Teatro La Fenice de Venecia el 6 de marzo de 1853, y en España en el Teatro Real de Madrid el 1 de febrero de 1855.
Con La Traviata sucede como en tantas óperas de Verdi en donde se hace difícil escoger un pasaje solamente, me he decantado por el aria quizá más conocida del mundo de la famosa ópera La Traviata  " El brindis" con la soprano Stefania Bonfadelly y el tenor Scott Piper bajo la dirección del Maestro Placido Domingo.



AIDA. La siguiente ópera de Verdi es probablemente una de las más famosas de toda la historia, por su belleza y sobre todo por la grandiosidad que suele estar presente en todas las producciones. Los amores de la esclava etíope Aida con el caudillo egipcio Radamés son el hilo conductor de la historia que, como todo drama romántico, tiene un trágico final. Es este final, O terra addio, la vamos a poder escuchar en las voces de Montserrat Caballé y Plácido Domingo.

                                      

Los grandes entendidos en música clásica ya me perdonaran la osadía de querer comentar un tema tan especializado, pero no podía evitar la tentación de gozar de estos maravillosos pasajes de las operas mas famosas de un genio de la música como Giuseppe Verdi.


1 comentario:

  1. Soy una gran entusiasta de la música clásica, me encanta, y Verdi es uno de mis compositores favoritos, junto con Chopen y Johann Strauss.
    Saludos

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